Muchas gracias a mi ángel particular (punxi) por venir a verme, ojala hubiera tenido un poco más de sosiego para dedicarte más tiempo y espero que te lo hayas pasado bien para volver muchas más veces.
Punxi
¡Que bien tenías guardadito lo de que sabías hacer tiramisú! Cabrona, ayer me comí el último trozo, que riiico está! Aunque no lo pareciera me lo estaba pasando bomba con los nervios que te entraban de no poder volver con lo del tema de ryanair. Ayer te lo hubieras pasado muy bien con nosotros vestidos de meigas.
Esto esta parado porque no quiero escribir cosas tristes, pero es hora de afrontar toda la verdad. Veo mi reflejo tumbado en el sofa mirando a la lampara del techo, he convertido todo otra vez en un complejo rompecabezas, con lo sencillo que era no llorar.
Volví a echar raices fuera de mi y mi esencia me pasa factura, este barco no tiene ancla y estar amarrado está matando al capitán. Intenté partir sin dejar nada atrás, pero la carga está siendo demasiado pesada y no me deja navegar. Cuando el viento es favorable se lleva bien, cuando la tormenta arrecia siempre hago agua.
Siento que el tiempo está haciendo mella en tu recuerdo y me olvidas, que daño a quien se acerca por guardar tu sitio, que no vivo por esperar y aún hago planes en los que tú eres la protagonista.
El día 20 es mi día de la patria gallega, hace un año que vine a vivir a galicia. Lo celebraré con mis amigos de siempre, con mis nuevos amigos y tú estarás ahí, sin decidir si soy o estoy. Este miércoles, mi barco zarpa de nuevo en busca de aventuras.
El 20 de agosto del año pasado llegué a galicia, sin casa, sin dinero, con el coche lleno de cosas y un colchón. Viví en casa de Diana, una musa de la vida libre y en soledad que conocí por internet.
En Septiembre comenzé a trabajar en una panadería junto con Diana y me mudé a mi propio piso.
El 31 de diciembre perdí el trabajo en la panadería por culpa de una lesión en la rodilla que me impedía realizar trabajo físico.
En Abril empecé a trabajar de teleoperador y a vivir en A Coruña, en este mismo mes conocí a una lagartija muy especial.
En Junio dejé el trabajo de teleoperador para dedicarme al 100% a Proinside, mi nuevo proyecto personal.
Hoy, con mi rodilla estropeada, volveré a montar en pitines.
Si es que aún equivoco las ciudades cuando hablo, digo Alicante cuando quiero decir Coruña y viceversa, y lo de anoche me enseñó una cosa más de por que me pasa esto.
Las hogueras de San Juan en la playa de Riazor y el Orzán fueron un evento mágico para mi y me lo pasé tan bien como cuando pedía agua a los bomberos de Alicante porque no se aguantaba de calor ver la quema de las hogueras en primera fila; recuerdo más de un manguerazo por meternos con el bombero de turno.
Bueno, a ver si poniendo tu careto por aquí pasas un poco por el blog, al menos para ponerme verde y ponerte al día de mis aventuras. Ha sido un placer tenerte por aquí y lamento no haberte podido atenderte más y mejor, como has visto me has pillado con mucho lío, fuera y dentro de mi cabeza.
Vuelvo al mundo onírico por las noches, de momento han sido tres pesadillas seguidas, pero cuando me levanto, me río mucho de lo absurdas que son. Vuelven los sueños a mi vida y eso es lo que me importa, porque ya llevaba un tiempo largo “desperdiciando” las horas de descanso sin “ver ninguna peli” de mi vida y posibles escenarios de mundos paralelos (como se enfada conmigo la persona que más quiero, como me acuesto con la esposa de un antiguo jefe o como mi pene se retracta hasta convertirse en un granito)
¿Dónde nos llevaría el De Lorean y su condensador de fluzo si le marcáramos un 29 de febrero o el cambio de hora anoche a las 2:30 por ejemplo?
El reloj ya no es una forma de medir el tiempo, intentamos vivir por delante poniendo el reloj del coche 10 minutos antes, como si así nos adelantáramos al resto del mundo.
El tiempo pasa inexorablemente, decía una antigua aventura gráfica. Durante la semana mi tiempo corre deprisa, nueve horas al día (del reloj) se come el trabajo y cuando llega el fin de semana, intenta detenerse al ver que tú no estás, y luego resulta que pasa en un solo segundo (este no es del reloj).
El reloj es manipulable para mejorar la productividad. Intentaré medir mi tiempo en compases, bailes, palmadas, pasos en cualquier dirección, miradas, recuerdos o algo así … ¿alguna propuesta?
¿Esos ojos son tuyos? me preguntaba en el messenger mirando la foto que me hice con la webcam. Claro! y son los mismos que tenía cuando te conocí, pero se ve que la gente cuando se empareja, se vuelve ciega, entonces tenía “otras cosas en la cabeza” y ahora que volvemos a “encontrarnos” ha cambiado todo, menos mis ojos …
Me alegro que en tu vida también hayan cambiado cosas, y que sigan cambiando poco a poco cada vez a mejor, la verdad que te sientan bien, estás cada vez más guapa e interesante en todos los sentidos. Ójala mi hermana tomara tu camino, quien sabe, igual algún día podrías echarme una mano y hablar con ella.
Te dije que te dedicaría algo .. y te he hecho un modesto retrato (copiado de una de tus fotos por supuesto )
Pues eso, rescato también este haiku del armario… lo escribí para mi amiga Tatiana, a ver si se digna a dejar algún comentario … Pongo por aquí la página web de sus perros: www.lafortea.com
Quiero compartir algo que llamo haikus, y ni si quiera se si lo son realmente (sobretodo porque me salté la métrica en algunos). Los escribí hace unos meses cuando comenzó mi separación:
un día sin ayer
es un destino al azar
¿donde me perdí?
limbo de amor
que encarcela al odio
que quiere salir
yace difunta
la voluntad quebrada
y sólo llora
banda de möbius
de tristeza infinita
es cada día
espacio vacío
que engulle mi energía
colapso mental
recuerdos falsos
daños colaterales
tiempo perdido
búsqueda fugaz
de una mitad que no está
rendición al fin