El Viaje

Todo esto lo escribo por ser lo que siento, a veces parezca que dicte sentencia sobre lo que ha de ser y no, tan solo es que no quiero que nadie confunda lo que late dentro de mis palabras y convierto en dogma de mi propia religión.
No es el lugar del que vengo ni el lugar al que voy, ni punto de partida ni destino de ninguna cosa, se trata de cerrar un círculo que todos iniciamos al nacer y tendemos naturalmente a cerrar.
Este fin de semana, vi morir a una persona, fue una muerte de las que cierra el círculo, se trataba de una persona mayor de 96 años recien cumplidos. En la cama de al lado se encontraba mi abuela, recien recuperada de un infarto cerebral que intentaba balbucearme algo, como si me conociera, como cuando los niños empiezan a conocerte y empiezan a decir sus primeras palabras.
Recuerdo a mi abuelo, no fui a verlo cuando ya estaba muy mal, no quería tener ese recuerdo de él, y me quede con su imagen cantando “marciaaal eres el más grandeee…” o ” desde santurce a bilbao…”.
Empiezo a tomar conciencia de muchas cosas que antes no entendía y me asustan sólo cuando miro hacía atrás y tengo ansia de avanzar para conocer más y más, no es la paciencia una de mis virtudes y me ciega la obsesión de que lo importante no es el destino, sino el viaje. Sin embargo, esta concepción de mi vida en plan carpe diem ha hecho pasar desapercibidas para mi muchas oportunidades y tener grandes perdidas personales. ¿No será que lo importante es el trayecto y no el viaje?

3 Responses to “El Viaje”


  • Yo creo que lo importante es como haces el trayecto.
    Aunque no estamos preparados para las despedidas puede ser muy reconfortante ayudar a alguien que llega al final a hacer que los últimos momentos sean mas fáciles y rodeados de amor.

  • Hablar, expresar las emociones, miedos y preocupaciones con tus amigos, compartir los sentimientos, y recordar los momentos buenos y malos que se compartieron con la persona amada. No hay razón para ocultar el dolor, es más, éste disminuye cuando se comparte.

    A veces ayuda escribir en un diario los sentimientos, expresar por escrito lo que ocurre en el interior y así ir asumiendo, poco a poco, la realidad.

    Gracias a Dios todavía tengo vivos a mis padres, pero muchas veces me pregunto que a lo mejor algún día me quedo sin ellos. Antes nunca me lo preguntaba, pero será que tener un hijo y verlo crecer, te hace pensar lo importante y bonito que es la vida, y que parte de uno sigue creciendo cuando nosotros nos vamos haciendo cada vez más viejos.

    Un abrazo de corazón, Aníbal.

  • Hola Juantxu,
    Se me ocurre que la toma de conciencia de cosas que antes no se entendían, significa que se evoluciona, se madura; se reinterpreta el recuerdo de las experiencias ya pasadas para integrarlas en la nueva forma de pensar de la también “nueva” persona que vamos alumbrando cada determinada etapa de nuestra vida, de nuestro viaje…

    Opino que vivir carpe diem es lo mejor que se puede elegir: nos evita anclarnos en el pasado, y nos aleja del intento de anticiparnos a un futuro siempre más o menos incierto.
    Dices que te pasaron desapercibidas muchas oportunidades? Aparte de que ya no puedes rebobinar, ¿qué te hace pensar que hubieran valido la pena? Si no le prestaste atención en su momento, pues claramente no te interesaban.

    En cuanto a las pérdidas personales, son inevitables; lo que imagino que puede compensarnos es guardar en el apartado de nuestros afectos todo lo que de bueno nos hayan dejado los que ya no están, y como dice Rosa, acompañar en la medida de lo posible a los que están; y recordar como dice Anibal que somos parte de otra anterior, y nos seguirá otra posterior…

    Por último, creo que no se puede viajar sin hacer un trayecto, ni hacer un trayecto sin tener que viajar; opino que los dos conceptos son complementarios y son la esencia del “carpe diem”!!! Cariñoso saludo.

Comments are currently closed.